Día Mundial de la Conciencia sobre el Estrés
Vivimos tan acostumbrados al estrés que olvidamos cómo se siente vivir en calma.
¿Cómo identificarlo y cuáles son las herramientas para manejarlo?
Algunos síntomas para identificarlo
Emocionales
- Te cuesta concentrarte o mantener la atención.
- Estás más irritable o ansioso/a de lo normal.
- Tenés pensamientos repetitivos o negativos.
- Sentís que no podés “parar la cabeza”.
- Cambios repentinos de humor o sensación de estar “pasado/a de vueltas”.
Físicos
- Dolores de cabeza, cuello o espalda sin causa aparente.
- Trastornos del sueño (insomnio, sueño poco reparador, despertares constantes).
- Problemas digestivos (acidez, colon irritable, pérdida o aumento de apetito).
- Palpitaciones, presión en el pecho o sensación de “nudo” en el estómago.
- Fatiga constante, incluso después de dormir.
Te brindamos algunas herramientas
CONSULTA PROFESIONAL
(Primer consejo y paso fundamental)
Pedí turno con un/a psicólogo/a o terapeuta capacitado. Recomendamos un profesional con formación en PINE.
El estrés sostenido puede tener consecuencias serias si no se interviene a tiempo.
RESPIRACIÓN CONSCIENTE
Repetilo durante 5 minutos, varias veces al día.
Activar el sistema parasimpático, baja la tensión y ayuda a pensar con mayor claridad.
PAUSA – ESCUCHARTE UN MOMENTO
Cerrá los ojos, ponete una mano en el pecho y preguntate por ejemplo:
“¿Qué estoy sintiendo ahora?”
“¿Qué necesito en este momento?”
Tomarte 5 minutos
para reconocer tu estado evita la reacción automática y abre camino a respuestas más saludables.
REGISTRO / ESCRITURA EXPRESIVA
Permitite volcar todo en papel.
Es una “descarga emocional” que ayuda a aclarar lo que pensás.
MOVIMIENTO CORPORAL CONSCIENTE
Caminar, estirarte, hacer movimientos lentos.
Activá el cuerpo para descomprimir el sistema nervioso.
ORDEN Y PRIORIZACIÓN DE TAREAS
1.¿Qué puedo hacer ahora?
2.¿Qué puede esperar?
Usá listas simples o apps para organizar tu día y bajar la saturación mental.
El estrés muchas veces se amplifica por la sensación de desborde.
CONTACTO SOCIAL O CONVERSACIÓN DE APOYO
Hablá con alguien de confianza, no para que te dé soluciones, sino para que te escuche.
Compartir tu carga emocional puede ser enormemente liberador.
ACTIVIDADES DE AUTOCUIDADO Y PLACER
Incluí pequeñas dosis de esto en tu semana.
¿Qué áreas de tu vida están generando más tensión?
¿Qué creencias, hábitos o contextos estás sosteniendo que ya no son sostenibles?

